Tapones de cerumen en los oídos

Qué debes saber sobre los tapones de cerumen en los oídos.

Los tapones en los oídos son una verdadera molestia para las personas que los sufren.

No hay dos tapones en los oídos iguales, pero todos ellos provocan una sensación de incomodidad e incluso de dolor. Además, se puede llegar a perder audición de manera temporal. Siempre depende del grado de obstrucción de los tapones en los oídos, pero en algunos casos los síntomas son apenas perceptibles, mientras que en otros son más graves y llegan incluso a causar acúfenos o vértigo. Pero, ¿qué son exactamente los tapones en los oídos y por qué aparecen?


Enfermedades del oído

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Los tapones de cerumen en los oídos

Los tapones en los oídos son la acumulación excesiva de glándulas en el canal auditivo externo; éstas pueden llegar a crear un líquido y, al mezclarse, forman el cerumen.

El cerumen cumple una función de protección y de hidratación de la piel que se encuentra en el canal auditivo. Éste puede proteger frente al polvo y las bacterias, además el olor que genera ahuyenta a los insectos curiosos de entrar en él. Por tanto, la función del cerumen es muy importante, pero cuando se produce un exceso de cera, también puede resultar nocivo para la salud ya que se crean, por ejemplo, tapones en los oídos.

En otras palabras, lo ideal es buscar el equilibrio perfecto en la cantidad de cerumen de nuestros oídos: siempre debe haber un poco para conseguir la hidratación y la protección necesaria, pero sin que haya demasiado para evitar problemas, obstrucciones y taponamientos.

Cuando se producen tapones en los oídos, pueden surgir una serie de problemas o enfermedades relacionadas con la audición. Entre las más comunes están las siguientes:

  • Hipoacusia transmitiva: que implica una pérdida transmisiva en el nivel de decibelios. Cuando los tapones de los oídos se producen en el oído medio o externo se pierden entre 0 y 15.
  • Plenitud ótica: es decir, la sensación de que hay una presión y una obstrucción constante en los oídos.
  • Vértigo: con sus correspondientes mareos y vómitos.
  • Picor: la sensación de picor en el interior del canal auditivo aumenta cuando tenemos tapones en los oídos.
  • Acúfenos: puede llegar a crearse la sensación de que oímos zumbidos en el interior de los oídos. Esta es una sensación molesta, especialmente porque se produce de manera continuada.

Una vez explicado qué son, cómo se forman y qué tipo de patologías y síntomas se pueden llegar a padecer por culpa de los tapones de cerumen en los oídos, surge la pregunta obligatoria: ¿cómo se pueden retirar los tapones en los oídos?

Las dos formas más comunes para retirar los tapones en los oídos son:

Irrigación

con una jeringuilla que irrigue agua tibia a presión para así expulsarla por el conducto. No obstante, a pesar de ser la maniobra más sencilla de las dos para retirar tapones en los oídos, cabe recalcar que se trata de un procedimiento peligroso. Además, se desaconseja en algunos casos, como por ejemplo cuando el paciente padece vértigo, ha sufrido otitis externa o media en alguna ocasión, si tiene un drenaje transtimpánico o si previamente se ha realizado alguna cirugía en el oído.


Pinzas o aspirador

este método para retirar tapones en los oídos es el más complejo y solamente lo debe realizar un médico especialista otorrinolaringólogo. El peligro recae en que el oído es una zona muy sensible y en que se introduce un objeto en su interior; por tanto, con el menor movimiento, se puede producir una lesión grave. Sin embargo, a veces es la única opción que se puede aplicar en el paciente para proceder a la extracción de los tapones en los oídos.


Partes del oído

Al margen de esta información, hay otras dudas y datos de interés que deben saber toda aquella persona que tenga tapones de cerumen en los oídos.

Por ejemplo, la persona en cuestión se puede bañar en el mar o en una piscina, pero siempre debe tener un cuidado especial en la zona de los oídos y no abusar de la duración del baño. No se recomienda introducir tapones, pero sí colocar un gorro de baño y meter la cabeza lo menos posible en el agua.

Asimismo, los otorrinolaringólogos y demás médicos especialistas en audición destacan un error común, ya que utilizar bastoncillos para los oídos es un método que se debe descartar por completo para extraer tapones en los oídos. Cualquier objeto que se introduzca en el canal auditivo representa un elemento invasivo, sea cual sea su índole, el cual puede dañar la audición, sobre todo cuando lo realiza una persona sin la formación adecuada.

Por tanto, si notas alguna molestia en los oídos y te sientes identificado con los síntomas que se han enumerado previamente, es posible que tengas tapones en los oídos. En ese caso, acude a un médico especialista a la mayor brevedad posible para que proceda a la extracción de los mismos y para que te dé los consejos pertinentes.